martes, 3 de abril de 2012

Leche materna vs leche artificial


Me gustaría daros mi humilde opinión sobre el tipo de alimentación de los primeros meses. Se que este tema suele crispar mucho porque la gente que decide no dar el pecho a su hijo se siente un poco juzgada por los demás, por eso voy a poner los pros y los contra de cada leche, así que si todavía no tienes claro que hacer espero poder ayudarte.


LECHE MATERNA

Todo el mundo sabe o debería saber los beneficios de esta leche, es muy beneficiosa porque aporta todo lo que necesita el bebé para esa etapa, todos los nutrientes, además de que lo protege contra enfermedades como catarros, neumonías... e incluso puede prevenir patologías futuras tales como la obesidad, el asma, alergias... Esto se debe a que la madre pasa sus anticuerpos al pequeño. En cuanto a los beneficios de la madre se encuentra que pierde el peso cogido por el embarazo más rápidamente, el ahorro de no tener que comprar la leche, nos ayuda a prevenir la depresión postparto, y el que a mí más me convence que es el vinculo que se establece tan especial con el niño.
Entre las desventajas que podemos encontrar con este tipo de alimentación es que creamos mucha dependencia del niño con nosotras, suele ser un poco doloroso al principio y en algunos casos un poco frustrante ya que al niño le cuesta coger el pecho o se cansa mucho y no llama lo suficiente a la leche. Con la leche materna se aconseja mucho dar a demanda, lo que nos obliga a estar disponible las 24 horas del día.

LECHE ARTIFICIAL

En cuanto a la leche artificial puedo decir que cada día se asemeja más a la leche materna y se va adaptando a cada etapa del niño. Es muy cómoda la preparación de la leche, además de que podemos implicar a más miembros de la familia. Se establecen más horarios, ya que suelen aguantar más sin pedir de comer, y sabemos lo que comen. Gracias a esta leche nos pone más fácil nuestra incorporación al puesto de trabajo, y no tenemos que estar tan pendientes a horarios. La leche artificial se hace a partir de la leche de vaca, que se trata para conseguir adaptarla totalmente a todas las necesidades de los niños.

Ahora me gustaría dar unas pautas a tener en cuenta a la hora de decidirnos por algún tipo de alimentación, antes de nada me gustaría decir que si tenemos la posibilidad de darle el pecho a nuestro hijo, no dudemos, porque es lo más beneficioso para los dos, pero si no tenemos la posibilidad porque tenemos que trabajar, o porque simplemente no tengamos una buena leche (lo que es muy normal que pase) es mejor decidirnos por la leche artificial. Siempre tenemos que dejarnos guiar por nuestra opinión y por nuestros intereses y del niño, y no dejarnos tanto influenciar por lo que opinen los demás, ya que puede ser un poco frustrante no poder darle el pecho y encima de todo tener a todo el mundo decidiendo por tí.

No podemos olvidar que también podemos optar por la alimentación mixta, que alterna la leche materna y la artificial, pero que es muy complicado conseguir que el niño no aborrezca la leche materna, puesto que la leche artificial es mucho más dulce y le cuesta menos trabajo bebersela.


COSAS QUE TENER EN CUENTA

Si decidimos dar el pecho, es muy importante ofrecérselo durante la primera hora de vida y así aprovechar el reflejo de succión con el que nace el pequeño. Tampoco es necesario ofrecer agua, ni ningún suplemento puesto que todo lo que necesita el niño se lo aporta la leche materna. Hay que estar muy tranquila, puesto que nuestros nervios e inquietudes se las solemos traspasar a él. Tenemos que cuidar nuestra alimentación, e intentar tener una dieta variada, para que el niño pruebe diferentes sabores y evitar alimentos fuertes (la leche materna sabe según lo que comas) o que generen gases. Es evidente que el alcohol y el tabaco es debes evitarlo. El pecho se puede dar solo hasta los 6 meses y a partir de aquí complementarlo con la alimentación sólida.
Con la leche artificial hay que tomar la temperatura cuando se hace, utilizando la cara interna de la muñeca, para no quemar al niño. Hay que tener cuidado con dar la dosis indicada por el fabricante.

Todo esto hay que consultarlo con el pediatra, porque es con él con el que tenemos que hablar y preguntar cualquier duda.